Siglo XX

Arico
Puerto de El Porís de Abona

La crisis de la cochinilla a finales del siglo XIX provocó una fuerte oleada emigratoria a Cuba, que pronto se vio compensada con la expansión de los nuevos cultivos de riego (tomate y papas) orientados a la exportación. Para favorecer esta incipiente economía se proyecta en 1895 la primera carretera de Arico al Porís de Abona, obra que culmina en 1907, para unir los centros agrícolas de medianías con los diferentes puertos de cabotaje.

La expansión agraria y poblacional exigió la mejora de la tradicional red de transportes desarrollándose un sistema de caminos y carreteras que conectaban las medianías con los embarcaderos del litoral: El Porís y Las Eras, los más importantes, donde se desarrolla una modesta actividad de construcción naval. Este tráfico de cabotaje perduraría hasta los años 50, una vez se había construido la carretera C-822, que llegó a Arico en los años 20. En la primera mitad del siglo XX aparecen nuevas infraestructuras y servicios, como la estafeta de correos o la estación telegráfica y telefónica; la modesta industria conservera de El Porís; el faro de Punta de Abona; o el aeródromo del Bailadero, en la carretera entre Arico y El Porís.

En 1916, Arico recibe el título de Villa, de manos del rey Alfonso XII, por el desarrollo agrícola, industrial y comercial.

Tenerife
Central Telefónica de Arico en 1926

Entre 1924 y 1927 se produce el cambio de capitalidad desde la Villa de Arico a Arico el Nuevo dada su situación estratégica en el centro de la jurisdicción. También en estas fechas y durante la Segunda República se crean numerosas escuelas en los diferentes barrios del municipio, además de estaciones telegráficas y telefónicas de Arico el Nuevo y Villa de Arico. En 1941 se inicia también la construcción de un complejo para el tratamiento de la lepra en la zona costera de Punta de Abona, proyecto del arquitecto tinerfeño José Enrique Marrero Regalado. La aparición de nuevos fármacos contra la enfermedad, provocó el abandono de estas infraestructuras quedando la leprosería y sanatorio inacabados y siendo utilizadas posteriormente como zona de uso militar. Poco más tarde, en 1942, aprovechando las galerías filtrantes en las cumbres de Arico y Fasnia, construidas en los años treinta, se funda la empresa Aguas del Sur S.A. que construye entre los años cuarenta y cincuenta el Canal del Sur que trasvasaba el agua hasta los municipios sureños, favoreciendo así la expansión de los cultivos de exportación.

La Guerra Civil, y luego la 2ª Guerra Mundial, interrumpieron este proceso de modernización económica y social a partir de 1950, cuando se inicie la drástica regresión de la población municipal producida por la continua emigración a Venezuela y al área capitalina Santa Cruz-La Laguna, como consecuencia de la crisis de la agricultura tradicional y el fracaso de la implantación turística en el litoral del Municipio.

A principios de los años setenta se abre al tráfico la Autovía del Sur que une Santa Cruz con Los Cristianos y que será ensanchada y reconvertida en la Autopista del Sur unos años más tarde, con la consiguiente mejora de las comunicaciones, el ahorro de tiempo y la dinamización del transporte de personas y mercancías, se manifestó un crecimiento notable concentrado en los enclaves de autoconstrucción que se desarrollan en el litoral, la diversificación productiva, el estímulo del turismo rural, la revalorización y recuperación de la actividad agraria, así como los nuevos servicios

En 1984 se instala en el municipio la Planta Insular de Residuos Sólidos PIRS, que formaba parte del Plan Insular de Residuos Sólidos propulsado por el Cabildo insular para erradicar los vertederos incontrolados que existían en la isla y solventar el agotamiento de las otras zonas de vertido.